Me gusta levantarme tarde los domingos, salir hasta las tantas los sabados ,y beberme hasta el agua de los floreros. Necesito hablar por teléfono todos los días ,no creo que pueda dejar de fumar medio paquete al día, me encanta escuchar canciones tristes y pensar que podía estar peor. Soy lo más pesimista del universo. Odio los lunes y soy fan de los viernes , me encanta hacer reír a la gente. Soy demasiado desconfiada con desconocidos, y mucho desconfío de mi gente. No soporto que mi madre me diga lo que puedo o no puedo hacer. Me encanta hacer el pijo a todas horas, no tengo pájaros en la cabeza, tengo un palomar entero ,los pavos reales me dan asco. Soy una mentirosa compulsiva ,pero me puede la conciencia y acabo confesando, no aguanto más de dos horas enfadada con alguien, y puedo llegar a ser la persona más falsa del universo ,si me lo propongo. Me preocupo demasiado, y me rayo con cualquier cosa. Me encanta malmeter contra la gente que no soporto… Pero si hay algo que de verdad me gusta es cuando dejas de besarme, me miras ,y te vuelves a lanzar.
Soy la que siempre llega tarde y llama sin parar para que esperen .Soy de esa clase de persona a las que las gusta tener todo planeado ,y a la que nunca le sale nada bien. Reconozco que soy la mas cabezota, y que si no se hace lo que yo quiero ,me sienta mal. Soy absurdamente pesimista con mi vida ,y veo la de los demás de color rosa. Soy de las que dice que no les importa y en realidad se están preguntando porque dijeron eso. No soy precavida, primero actúo ,y luego pienso. No hay nadie mas imperfecto que yo. Digo las cosas según las pienso, y así me va. Pero lo que nunca hago es ser la segunda opción de nadie, miento, una vez lo he sido, pero juro no volver a serlo. Es lo que hay ,soy como soy , y lo que opinen los de más me la suele picar.
Me da vértigo el punto muerto y la marcha atrás, vivir en los atascos, los frenos automáticos y el olor a gasoil. Me angustia el cruce de miradas la doble dirección de las palabras y el obsceno guiñar de los semáforos. Me da pena la vida, los cambios de sentido, las señales de stop y los pasos perdidos. Me agobian las medianas, las frases que están hechas, los que nunca saludan y los malos profetas. Me fatigan los dioses bajados del Olimpo a conquistar la Tierra y los necios de espíritu. Me entristecen quienes me venden clines en los pasos de cebra, los que enferman de cáncer y los que sólo son simples marionetas. Me aplasta la hermosura de los cuerpos perfectos, las sirenas que ululan en las coches de fiesta, los códigos de barras, el baile de etiquetas. Me arruinan las prisas y las faltas de estilo, el paso obligatorio, las tardes de domingo y hasta la línea recta. Me enervan los que no tienen dudas y aquellos que se aferran a sus ideales sobre los de cualquiera. Me cansa tanto tráfico y tanto sinsentido, ¿para qué? para nada.
Me gustan los pequeños detalles de la vida. Ver salir el sol, que me empape una tormenta cuando estoy en la calle.El olor de la comida mientras se cocina. Que te despierten con un beso.Que acaricien mientras estas dormida en su hombro .Las miradas que hablan. Mirar las estrellas sin decir ni una sola palabra. Leer un buen libro. Oler una rosa. Caminar descalza sobre el césped .Saborear un helado. Enlazar manos con una increíble facilidad. Lágrimas de alegría. Saltos de eufória. Gritos de triunfo, de pasión.Pequeños detalles que hacen que la vida sea mejor.
"¿Porqué correr y saltar... si se puede fumar y volar." Bob Marley








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