lunes, 11 de abril de 2011

Endulzame la vida

Está sola en su habitación, con los ojos cerrados y la respiración alterada, suspira y piensa en el. En el y en su pequeña y suave nariz, que arruga si esta disgustado, en su risa tan escandalosa y contagiosa. En la forma que tiene de fumar, como si besase el filtro. En como le grita cuando está enfadado, en su pésima forma de bailar, en como sus ojos hablan más que el y en lo suave, grande y cálida que es su mano contra la suya. Suena su teléfono y vuelve a la realidad abriendo los ojos de golpe, temblorosa responde, es el. Sonríe. Le pregunta alguna estupidez, pero no contesta, el comienza a desesperarse, ella coge aire y finalmente completamente seria responde: - Te quiero.

La pura verdad es que continuo tremendamente disponible para cuando quieras regresar. Continuo aquí, disponible, que no esperándote. Son cosas completamente diferentes. Esperar, esperar en el sentido más puro de la palabra, significa sentarse a ver cómo pasa la vida sin inmiscuirse en nada hasta que llegue ese algo o ese alguien que estamos esperando y nos impulse al mundo físico de nuevo. Yo no te espero. No podría permitirme parar otra vez, porque ni siquiera sé si vendrás. Simplemente continuo con mi vida, a sabiendas de que cualquier día puedes aparecer - o no- y entonces estaré dispuesta a que lo cambies todo.

2 comentarios:

«...» dijo...

el texto genial y la primera foto aun mas.
pasate por mi blog

http://nuncadejaredequererte.blogspot.com/

besotes y feliz lunees :D

dilealsol dijo...

me encanta tu blog :) un besiito
pasate por el mio si tienes un ratito :) http://dilealsol-iam.blogspot.com/

Publicar un comentario

Puedes comentar, que no muerdo