Desperté extrañándote y todo comienza a girar entorno a este único sentimiento que se agrava.
Conteo el tiempo desde la última vez que te vi, desde que vi tu sonrisa, desde que sentí el aroma de tu perfume, la calidez de tus abrazos, la dulzura de tus besos.
Soy dolorosamente adicta a tu memoria, a tus recuerdos.
Y cada día es otro día que gasto extrañándote con la pequeña esperanza de verte de nuevo.
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Puedes comentar, que no muerdo